TELEFONÍA MÓVIL
Hoy en día, el ser humano se mueve rápido. Vivimos en un mundo en el que el estrés se alza como claro dominador, un mundo en el que la perdida de un segundo puede ser vital en muchos sentidos, un mundo en el que el hombre pretende llegar a todas partes sin ser un dios… pero, ante todo, se trata un mundo en el que el ansia de satisfacer todos estos requerimientos nos ha llevado a reducir al hombre y a la maquina en un mismo ente, como dos partes de un todo…
En este marco es en el que se sitúa el campo de la telefonía móvil, una tecnología tan utilizada en la actualidad, que podemos decir que ha llegado a convertirse en una prolongación del propio ser humano…
Cierto es que, hablando de este modo, cualquiera diría que se trata de una tecnología milenaria, o, como poco, de principios del siglo pasado; pero, aun teniendo en cuenta que las bases sobre las que se asienta el concepto fueron establecidas hace casi un siglo, lo cierto es que la telefonía móvil vivió su verdadero auge a finales de los 90, gracias al abaratamiento de precios que sufrieron los distintos dispositivos celulares, y que los hizo alcanzables a todo el mundo que dispusiera de un poder adquisitivo medio.
Y, como si se hubiera contagiado de esa era de estrés que nos domina, la telefonía móvil ha evolucionado de manera vertiginosa en esta última década para adaptarse a las necesidades de nuestro tiempo. Así, los celulares han pasado de ser dispositivos de casi un kilo de peso, transporte más bien incomodo y únicamente utilizables para realizar llamadas a ser aparatos planos y ultraligeros, que caben en la palma de una mano, y con un conjunto de funciones integradas (mensajería juegos, WAP, Bluetooth, etc.) que lo convierten en un reducido centro multimedia con multitud de posibilidades que van más allá de las simples llamadas.
De dicha evolución, del concepto y de toda la parafernalia y tecnología que rodea a estos dispositivos se hablará en el siguiente artículo, en el que además se intentará dar una visión general de la aplicación y relación de la telefonía móvil con otras tecnologías paralelas a ella.
Comencemos pues.
A estas alturas es casi improbable que alguien confunda un teléfono celular con otro inalámbrico, ya que, aunque los dos son “teléfonos móviles” (en el sentido de que permiten una cierta independencia con respecto a cables y movimientos), el alcance de estos últimos queda reducido al permitido por el receptor instalado en el domicilio. A pesar de que estas distinciones son más o menos obvias, lo que no es tan evidente es el concepto de celular en si, que se encuentra muy desvirtuado por los usuarios.
Definimos teléfono móvil o celular como un dispositivo electrónico de comunicación, normalmente de diseño reducido y sugerente y basado en la tecnología de ondas de radio (esto es, transmite por radiofrecuencia), que tiene la misma funcionalidad que cualquier teléfono de línea fija. Su rasgo característico principal es que se trata de un dispositivo portable e inalámbrico, esto es, que la realización de llamadas no es dependiente de ningún terminal fijo y que no requiere de ningún tipo de cableado para llevar a cabo la conexión a la red telefónica.
Además de ser capaz de realizar llamadas como cualquier otro teléfono convencional, un celular más o menos moderno suele incorporar un conjunto de funciones adicionales, tales como mensajería instantánea (sms), agenda, juegos, etc., que aumentan la potencialidad de utilización de estos dispositivos. Es más, su desarrollo y exigencia ha llegado a tal punto, que ya se puede hablar incluso de términos tales como memoria RAM y ligarlos al uso de móviles, dentro información de todo tipo (audio, video, texto, etc.), lo que hace de ellas un complemento perfecto tanto para el hombre de a pie como para el de negocios.
Su manejo suele ser sencillo, ya sea a través de la escritura sobre una pantalla (sensible electrónicamente) mediante un “stick” especifico, o de un pequeño teclado (su integración o no en el propio dispositivo es opcional).
Así, uno de los mayores errores cometidos por los usuarios a la hora de hablar de telefonía móvil, es el hecho de referirse únicamente al dispositivo en si (el teléfono solo es un terminal que permite el acceso a la red), obviando toda la red de comunicaciones que, aún estando en un aparente segundo plano, es fundamental para que dichos dispositivos operen correctamente.
Esta red se constituye básicamente en torno a dos tipos de elementos:
1) Estaciones base: son las encargadas de transmitir y recibir la señal.
2) Centrales de conmutación: son las que permiten la conexión entre dos terminales concretos.
Probablemente al lector le venga a la cabeza la simpática imagen de la operadora conectando llamadas bajo un fondo blanco y negro. Hoy en día la conmutación es digital, electrónica y totalmente automatizada.
La adecuada combinación de estos dos elementos posibilita la comunicación tanto entre teléfonos móviles como entre un celular y un teléfono fijo. Vemos por tanto que la telefonía móvil, es algo más que el teléfono móvil.

Funcionamiento de la red
A nivel general, su funcionamiento es bastante sencillo. Las estaciones base se disponen creando una gran malla con forma de célula o celda (cell; de ahí que se denomine a este tipo de teléfonos, teléfonos celulares), conectando mediante ondas de radio dos terminales con los controladores de dichas estaciones base.
Esta disposición en forma de panal (véase la ilustración de la derecha) no es meramente casual, sino que responde a un esquema que permite la reutilización de un determinado conjunto de frecuencias asignadas en distintas celdas, siempre que estas no sean adyacentes, aumentando el rendimiento de la red por un lado (el número de frecuencias de que se dispone es limitado), y economizando por otro.
En la siguiente figura se puede apreciar detalladamente la arquitectura de un sistema celular móvil según el estándar GSM (Global System for Mobile Communications), uno de los más utilizados hoy en día, tal y como se estudiará más tarde.
Tipos de redes
Auque pueden distinguirse varios tipos, principalmente y hablando en términos generales, podemos referirnos a dos:
1) Red analógica (TMA): en este tipo de redes la comunicación se produce mediante el envió de la información sobre señales vocales analógicas, esto es, sobre ondas que varían de forma continua a lo largo del tiempo. Esta clase de redes operaba en la banda de frecuencias de los 450 MHz y, posteriormente, de los 900 MHz. Este tipo de redes (cuya abanderada era la red establecida por Moviline) dejaron de funcionar en España a partir del comienzo del año 2004, aunque en otros países tales como Estados Unidos siguen prestando servicio.
2) Red digital: esta red trabaja con señales discretas, lo que supone un aumento tanto en la calidad de transmisión como en el rendimiento de la red (las bandas pueden aprovecharse mejor, sin provocar interferencias). Estas redes trabajan en el espectro de los 800-900 MHz y de los 1800-1900 MHz (aunque servicios como emergencias o policía utilizan sus propias bandas protegidas). Como el lector ya imaginará, este tipo de redes se han constituido como las redes del futuro, que en la actualidad ya cuentan con miles de millones de usuarios en todo el mundo (siempre considerando los estándares más utilizados).
AQUÍ COMENZÓ TODO…
Tristemente, siempre se dice que las guerras agudizan la inventiva y el ingenio del hombre, no solo a nivel armamentístico, sino a otros muchos niveles tales como el de las comunicaciones.
Por supuesto, la Segunda Guerra Mundial no fue una excepción. Así la compañía estadounidense Motorola, que se hallaba en búsqueda de un dispositivo que permitiera la comunicación a distancia entre las tropas, lanzó al mercado su primer modelo de Handie Talkie, el H12-16 (ver foto inferior), un dispositivo basado en la transmisión mediante ondas de radio que, a pesar de trabajar por aquel entonces con un espectro que se podría calificar de ridículo (550 MHz aproximadamente), supuso una revolución de enormes proporciones.
Esta tecnología fue aprovechada a partir de los años 50 y 60 para crear una gran variedad de aparatos de radio y de comunicación a distancia (los tradicionales Walkie-Talkies), utilizados sobretodo por servicios públicos tales como taxis, ambulancias o bomberos.
Aunque realmente estos dispositivos no pueden ser considerados como teléfonos móviles, la implementación de los primeros supuso el comienzo de la evolución hacia los dispositivos que conocemos en la actualidad.
Pasemos a continuación a explicar brevemente los primeros estándares en los que fundamentó esta “generación 0”.
Estándares más utilizados
Aunque realmente existieron otros muchos, básicamente podemos hablar de dos tipos:
1) Estándar PTT (Push To Talk): tal y como su nombre indica Push to talk, (Pulsar Para Hablar), se trata de un estándar que posibilitaba la transmisión y recepción de voz utilizando el mismo ancho de banda. Para permitir este hecho, PTT discriminaba entre ambos procesos –el de transmisión y el de recepción- pulsando un botón (pulsar para mandar la voz y soltar para recibir la voz).
Como ya hemos dicho, este estándar se hizo muy popular y se implanto en la mayoría de equipos de radio de la época. En la actualidad, algunos teléfonos móviles modernos utilizan una evolución de este estándar denominada PoC (Push to Talk over Cellular).
2) Estándar IMTS (Improved Mobile Telefone System): el Sistema de Telefonía Móvil Mejorado fue desarrollado a partir de los años 60, tratando de mejorar los sistemas PTT, ya que la utilización de los dispositivos basados en estos últimos se tornaba incomoda debido a esa pulsación repetitiva del botón.
Así, IMTS fue implementado de tal modo que la emisión y la recepción se efectuaban en anchos de banda distintos, lo cual eliminaba el sistema de pulsación que caracterizaba de forma tan particular al PTT.
A pesar de que el concepto era correcto, su ejecución no lo fue tanto, lo que condujo a este estándar al fracaso. Por un lado, los transmisores IMTS requerían de mucha potencia por lo que si no se colocaban lo suficientemente lejos unos de otros las interferencias podían ser bastante molestas. Por otro, IMTS disponía de un número de canales muy reducido, lo que hacía que el estándar se mostrara poco efectivo en grandes poblaciones, haciendo que las esperas de establecimiento de llamada fueran interminables, algo que colectivos como los de la policía o los bomberos (usuarios habituales de dispositivos PTT) no podían permitirse.
1G: MÓVILES DE PRIMERA GENERACIÓN
Surgidos a partir de 1973 y con un tamaño y peso inmanejable, los móviles de primera generación funcionaban de manera analógica (recordemos que esto quiere decir que la transmisión y recepción de datos se apoyaba sobre un conjunto de ondas de radio que cambiaban de modo continuo).
El hecho de que fueran analógicos traía consigo una serie de inconvenientes, tales como que solo podían ser utilizados para la transmisión de voz (el uso de mensajería instantánea era algo solo visible en un futuro “muy lejano”) o su baja seguridad, la cual hacia posible a una persona escuchar llamadas ajenas con un simple sintonizador de radio o, incluso hacer uso de las frecuencias cargando el importe de las llamadas a otras personas.
A pesar de todo, esta fue la primera generación considerada realmente como de teléfonos móviles.
Estándares más utilizados
1) NMT (Nordic Mobile Telephone): se trata de un sistema celular analógico desarrollado en un principio para operar en países nórdicos tales como Finlandia, Dinamarca o Noruega, y que tuvo relativo existo debido a su más que correcta implementación. Este sistema operaba en las bandas 450 MHz y 900 MHz.
2) AMPS (Advaced Mobile Phone System): se trata de un sistema de comunicación celular analógica concebido para móviles de primera generación y desarrollado a comienzos de los 80 por los laboratorios Bell, y que proporciona una cobertura a nivel nacional, mucho más extensa incluso que la ofrecida por las redes digitales (aunque con la desventaja ya mencionada de que solo puede ser utilizada para transmitir voz). Su uso es muy común en su país de origen (en el cual sigue siendo muy utilizado tanto en su versión analógica, como en la digital), aunque también se extendió con ligeras modificaciones a otros países tales como Inglaterra (TACS) o Japón (MCS-L1).
En AMPS las celdas se disponen en forma de panal, trabajando del modo que se vio en el apartado anterior. AMPS consta de 832 canales dobles de subida-bajada, utilizando cada uno de ellos un ancho de 30 KHz, abarcando un espectro de frecuencias que va desde los 800 MHz hasta los 900 MHz (la mitad del espectro se utiliza para subida y la otra mitad para bajada; algunas de las frecuencias son reservadas para funciones de control y gestión de la red).
Además, el estándar AMPS es capaz de mantener la señal cuando un usuario en movimiento cambia de una celda a otra (siempre que en la celda de entrada haya canales disponibles) mediante un proceso denominado “transferencia de celda”.
Cierto es que la tecnología móvil estaba cada vez más desarrollada, pero todavía faltaban por pulir varios aspectos tales como la compatibilidad entre estándares (o, al menos, el establecimiento de uno que fuera universal) y la integración de otros servicios.
2G: EL PASO A LA ERA DIGITAL
Al contrario de lo que pasa en otras generaciones, la denominada “segunda generación” no es un estándar concreto, sino que marca el paso de la telefonía analógica a la digital, que permitió, mediante la introducción de una serie de protocolos, la mejora del manejo de llamadas, más enlaces simultáneos en el mismo ancho de banda y la integración de otros servicios adicionales al de la voz, de entre los que destaca el Servicio de Mensajes Cortos (Short Message Service).
Estos protocolos fueron implementados por diversas compañías, siendo este hecho el origen de uno de los principales problemas de esta generación la incompatibilidad entre protocolos (esto es, el radio de utilización del teléfono quedaba limitado al área en el que su compañía le diera soporte).
Estándares más utilizados
Podemos hablar de varios protocolos, cada uno contribuyendo de una forma distinta al desarrollo de esta segunda generación de móviles. A saber:
1) GSM (Global System for Mobile Communications): quizás se trate del protocolo más característico de la 2G, ya que además se trata de un estándar desarrollado por y para todas las regiones del mundo. Aunque predomina de manera más marcada en Europa, se podría decir que también es el más utilizado a nivel mundial (utilizado aproximadamente por un 85% de la población). Su funcionamiento se sustenta sobre una compleja base de canales lógicos (véase la ilustración que aparece en el apartado introductorio del artículo) que permiten tanto la transmisión de voz como de datos.
El rango de frecuencias utilizado varía, debido sobretodo al país del que estemos hablando, dando lugar a distintos tipos de protocolos GSM:
- GSM-1800: sistema celular GSM que funciona en la banda de frecuencias 1800 MHz. Utilizado principalmente en zonas urbanas de Europa.
- GSM-1900: sistema celular GSM que funciona en la banda de frecuencias 1900 MHz. Utilizado principalmente en zonas urbanas de Estados Unidos (ya que las otras frecuencias disponibles se utilizan con fines militares), Canadá y Latinoamérica junto con la modalidad GSM-850.
- GSM-900: red celular digital que opera en el rango de 900 MHz, que, en términos generales es el más utilizado en todo el mundo (más de 100 países han adoptado este estándar, pudiéndose así proporcionar un servicio a nivel internacional). El hecho de que en otros países haya proliferado el uso de los dos tipos de GSM anteriores, ha favorecido la aparición de los teléfonos denominados tribanda.
2) HSCSD (Hi Speed Switched Data – Datos por Conmutación de Circuitos de Alta Velocidad -): más que un protocolo distinto en si, se trata de una actualización de GSM introducida en 1999 que mejora las velocidades de su antecesor (de 14 kbps a 57 kbps).
3) CDMA (Code Division Multiple Access – Acceso Múltiple por División de Código -): sistema de acceso múltiple muy utilizado en comunicaciones tanto móviles como por radio en general. Ese sistema permite que un elevado número de comunicaciones simultaneas ya sean de voz o de datos indistintamente compartan el mismo medio de comunicación.
Los móviles de segunda generación han ido evolucionando hasta tal punto que se puede hablar de una “generación 2.5” (2.5G) consistente en móviles que sin ser 3G, incorporan algunas de las mejoras más comunes de este último estándar pero sin llegar a ser 3G. El protocolo más común en este tipo de celulares es el siguiente:
4) GPRS (General Packet Radio Service – Servicio General de Radio por Paquetes): tal y como hemos comentado, GPRS se considera como el estándar de una generación intermedia entre la segunda (GSM) y la tercera (UMTS).
GPRS proporcionará datos por conmutación de paquetes principalmente a las redes GSM basadas en tecnología 2G, un tipo de conmutación que, a diferencia de la conmutación de circuitos GSM (donde el circuito queda reservado durante el tiempo total de la comunicación se esté utilizando o no), es un sistema basado en necesidad, por lo que si no se esta enviando ningún dato, las frecuencias quedan libres para uso por parte de otros usuarios aunque la comunicación no haya acabado.
Entre las ventajas obtenidas gracias al uso de este estándar destaca el hecho de poder asignar más de un canal a cada comunicación sin miedo a saturar la red, el abaratamiento de las tarifas ya que GPRS posibilita la tarificación por información transitada y no por tiempo de conexión y la simplificación y bajo coste del proceso de migración de una red GSM a otra UMT debido a que los cambios en una antena para pasar de GSM a GPRS serían mínimos, además de compartidos en un futuro por el protocolo UMTS.
Los dispositivos móviles que incorporan GPRS también suelen traer consigo algún tipo de medio que permita la comunicación celular-computador para posibilitar la transferencia de datos (esto es lógico, ya que la capacidad de emisión-recepción de un móvil con tecnología GPRS es más que considerable).
3G: EL FUTURO, HOY
El año 2001 fue un año revolucionario en el ámbito de la telefonía móvil ya que supuso la aparición de los primeros celulares que incorporaban pantalla LCD a color, hecho que abría un inmenso abanico de posibilidades en cuanto a adaptación de nuevas funciones se refiere.
Así, pronto el usuario pudo asistir al nacimiento de dispositivos que se creían como mínimo futuristas tales como móviles con cámara fotográfica digital, posibilidad de grabar videos y mandarlos con un sistema de mensajería instantánea evolucionado, juegos 3d, sonido Mp3 o poder mantener conversaciones por videoconferencia gracias a una tasa de transferencia de datos más que aceptable y a un soporte para Internet correctamente implementado (correo electrónico, descargas, etc.).
Todo este conjunto de nuevos servicios integrados en el terminal junto con un nuevo estándar dieron lugar a la denominada hoy en día “tercera generación de móviles” o móviles 3G.
Dado su elevado precio, este tipo de dispositivos no está muy extendido todavía, aunque estamos en condiciones de asegurar que este tipo de dispositivos serán los celulares del futuro más próximo. Para ello solo hay que dejar que el tiempo juegue su baza…
Estándares más utilizados
1) UMTS (Universal Mobile Telecommunications System – Servicios Universales de Comunicaciones Móviles -): se trata sin lugar a dudas del sistema de telecomunicaciones de tercera generación por excelencia. Este estándar gestionado por el 3GPP (3rd Generation Partnership Group) esta basado a su vez en W-CDMA (Wideband Code Division Multiple Access – Acceso Múltiple por División de Código de Banda Ancha), que no es más que una interfaz de herencia militar para UMTS, que se caracteriza por la utilización de una banda más ancha que su hermano pequeño CDMA, lo que supone una serie de ventajas adicionales tales como:
- Velocidades de transmisión mejoradas (hasta 2 Mbps).
- Menos interferencias y, por tanto, una voz de calidad mayor.
- Cobertura a nivel mundial ya sea de modo terrestre o a través de satélite, dando como resultado una comunicación sin fisuras aún estando en movimiento.
- Posibilidad de acceso múltiple y de trabajar con dos antenas simultáneamente.
- Un mundo multimedia a disposición del usuario (video, audio, etc.).
- Mecanismos de seguridad ampliamente mejorados.
La arquitectura 3G es bastante compleja pero partiendo de la ilustración siguiente puede intentar explicarse.
Los datos llegan al nodo B (estaciones base), que es el encargado de recopilar las señales mandadas por los terminales, pasando estas al RNC (Radio Network Controller) o Controlador de la Red de Radio para ser procesadas. El conjunto de los nodos y el RNC constituyen una estructura denominada Red de Acceso de Radio (UTRAN), la cual conecta los terminales con el Núcleo de Red o Core Network, desde el cual se distribuyen los datos por los distintos sistemas mediante una serie de conmutaciones. Según sea su destino, deberán pasar por el MSC (Mobile Services Switching Centre) o por el SGSN (Serving GPRS Support Node) y el GGSN (Gateway GPRS Support Node).
2) IP (Internet Protocol) en 3G: se trata de una implementación que da soporte a Internet en la tecnología 3G. Proporciona una serie de ventajas tales como su menor coste, mayor velocidad de conexión y una gran gama de servicios multimedia (por ejemplo, video conferencia) en combinación con el estándar UMTS. Sin embargo la cobertura sigue siendo limitada.
Aunque 3G es la última tecnología de que disponemos de momento, todo apunta a que en un plazo de 3 a 5 años haga su aparición la cuarta generación de móviles, cuya principal característica serán las vertiginosas velocidades de transmisión de datos que serán capaces de alcanzar.
APLICACIONES Y RELACIÓN CON OTRAS TECNOLOGÍAS
A la luz de todo lo visto anteriormente, parece lógico pensar que un dispositivo con tantas funcionalidades (siempre refiriéndonos a un celular de última generación) disponga de unas posibilidades de aplicación potencialmente elevadas en diversos medios.
Es por ello que a continuación se intentará dar al lector una visión general del gran número de posibilidades (sobretodo a nivel de interacción con otras tecnologías) de que disponen los poseedores de un terminal celular.
1) Transmisión de datos: hoy en día, los móviles requieren mucho más espacio del que tienen para poder almacenar cualquier tipo de tarea que realice el usuario. Así, a pesar de que nuestro celular disponga de una memoria relativamente grande o, incluso, de una memoria ampliable, esta no será suficiente a largo plazo para poder almacenar por ejemplo, todas las descargas, grabaciones de audio, videos y fotos que el usuario haga.
Esta es una de las razones por la que los móviles disponen de algún tipo de puerto que permita su conexión a un computador para transmitir todos los datos ya sea para almacenarlos o para darles otro tipo de tratamiento; y viceversa, también, gracias a estos puertos podemos incorporar nuevas aplicaciones y funcionalidades (obtenidas, por ejemplo, mediante descarga por Internet).
El limite de almacenamiento no es, ni mucho menos, la única razón, ya que si para algo se han concebido muchos de los gadgets tecnológicos de los celulares es para poder compartir con otros usuarios algo más que palabras, por lo que tener, por ejemplo, tantos videos almacenados sin posibilidad de enviarlos carecería de sentido en cierto modo.
En la actualidad, los móviles han evolucionado de tal forma que o solo disponen de puertos físicos para comunicarse con otros dispositivos, sino que también poseen algún tipo de sistema de comunicación inalámbrica (WAP, Bluetooth, etc.) que permite la transmisión de datos con cualquier tipo de dispositivo (computadores, PDAs, otros celulares, etc.) o, incluso, la conexión en red con los mismos.
2) Sincronización de datos: esta es una característica propia de los híbridos móvil-PDA, también denominados smartphones. Este tipo de dispositivos suele incorporar diversas aplicaciones ofimáticas tales como por ejemplo Excel, utilizadas con frecuencia para la gestión económica diaria, y que requieren de una conexión a un computador para sincronizar y actualizar correctamente los datos entre ambos dispositivos.
3) Servicio GPS (Global Positioning System – Sistema de posicionamiento global -): este es otro de los servicios menos comunes, aunque también disponibles sobretodo en modelos de celulares híbridos avanzados. Así es posible descargar a nuestro terminal una serie de programas y mapas que conviertan nuestro celular en un autentico navegador GPS capaz de sacarnos de cualquier aprieto.
4) Juegos: la tecnología móvil ha llegado a tal extremo que hoy en día el usuario puede disfrutar de juegos con gráficos 3d en su móvil. Es más, hay terminales concebidos especialmente para este fin (por ejemplo, el N-Gage de Nokia).
Es por ello que cada día que pasa es menos de extrañar que fabricantes de procesadores y hardware general para computadores (Asus, Intel, etc.) se interesen y se hagan cada vez más participes de este mundo.
5) Música: la mayoría de celulares de hoy en día integran funciones de reproductor Mp3 en alta calidad. El único inconveniente es el reducido tamaño de la memoria de los móviles, algo que se puede paliar mediante slots de expansión de memoria.
6) Televisión Digital Móvil: aunque se trata de un proyecto que en nuestro país aún se encuentra en pañales (experiencias piloto principalmente), dentro de poco será posible ver nuestros programas favoritos a través de avanzados terminales.
7) Videoconferencia: es una de las funciones más obvias y publicitadas en los últimos modelos 3G, además de una de las aplicaciones más ambiciosas, ya que no es nuevo el deseo humano de poder tratar “cara a cara” con la otra persona sin importar la distancia a la que se encuentren. Ahora esto es posible aprovechando tanto las avanzadas cámaras de que disponen los móviles actuales como las “altas” tasas de transmisión que pueden llegar a alcanzarse.
PARA TERMINAR…
Repasando todo lo visto anteriormente, el lector se dará cuenta de que la telefonía móvil no es un hecho característico de los últimos 5 o 6 años, sino que ha sido un largo proceso fruto de una serie de necesidades a las que había que dar respuesta.
Asimismo, espero que el lector haya tomado conciencia de la potencialidad de uso de estos dispositivos, la cual va más allá de una simple llamada o de un mensaje corto, siendo posible poner a nuestros pies el mundo multimedia y de las comunicaciones solo con uno de estos pequeños dispositivos.
También es probable que el lector se haya percatado de la dificultad que supone afrontar un día cotidiano sin la ayuda de uno de estos aparatos, por lo que recomiendo encarecidamente, en caso no disponer de un celular, la adquisición de uno, siempre balanceando el factor económico y el de la calidad.
Por último, no piense que puede eludir la compra de uno de estos aparatos, porque tarde o temprano se convertirán en elemento esencial de nuestra vida y, probablemente, determinarán el desarrollo de nuestro futuro. Y sino, tiempo al tiempo…



